Nelson Díaz nació en Salto, Maldonado fue el lugar de adopción ya que hace 47 años vive en el departamento situado al este del país. Hoy con 49 años reside en la zona de El Tesoro, La Barra. De profesión carpintero, su relación con el mar comienza desde chico durante las temporadas de verano, yendo a la playa con su familia. Dimos con Nelson de casualidad a través de las redes sociales, más tarde nos lo encontramos personalmente en la Ruta 10, charlando nos interesamos por una de sus pasiones, traer a este mundo olas de madera.


¿Cómo se da tu relación con el mar ?
Desde chico como la mayoría de los niños, yendo a la playa durante el verano. A medida que fui creciendo iba con amigos siempre a la playa mansa. Practicaba waterpolo en el Campus y cuando cumplí 18 se presentó la opción de dar la prueba de Guardavidas. Desde ese entonces conocí y trabajé en las playas que denominamos bravas que son las oceánicas.
¿Desde cuándo trabajas con la madera ?
Trabajo en la carpintería por mi cuenta hace 14 años. Aunque anteriormente comencé a restaurar muebles que compraba de remates sin tener mucho conocimiento pero con unas ganas bárbaras. En ese entonces aún era estudiante de medicina, cuando tomé la desición de abandonar la carrera me anoté en un curso de carpintería que se dictaba en San Carlos, terminé el curso y luego pasé algunos años sin contacto con la madera. Hasta que finalmente compré una máquina y comencé a desarrollar esta pasión.
¿Qué es lo que más te gusta de este material ?
Primero que es un elemento vivo. La madera tiene movimiento aún luego de trabajada. Siempre digo que las diferentes piezas que elaboro son como mis hijos porque primero nacen en mi mente, luego pasan por mis manos y finalmente crecen, estas se van con vida propia. Es un material cálido y me gusta darle distintas formas.
¿Contanos acerca de tu relación con el océano?
Como te comentaba anteriormente nace con el trabajo de Guardavidas, el que desarrollé durante 22 años, un pedazo de mi vida pasé conviviendo con el océano evitando que no cobrara ninguna víctima y enseñando a respetar sus reglas. Lo respeté y el me trató como a un hijo. Ya no trabajo de Guardavidas pero siempre estoy por ahí nadando, corriendo olas o sólo contemplándolo.
¿Cómo se te ocurrió hacer olas de madera ?
En realidad surgió en mi la necesidad de concretar ideas que tenía y no podía plasmar por una u otra razón. El hacer muebles geométricos me saturó un poquito y dejé hablar a mi interior. Quería hacer algo distinto, dar movimiento a la madera, jugar con sus vetas, combinar con otros materiales como el hierro. Me encanta diseñar y sobretodo poder concretar esas ideas. Es así, que surguieron taburetes y escritorios, hasta que un día apareció la idea de las olas. Es como si se cerrara un círculo porque ahí se unen dos de mis pasiones, el mar y la madera.



¿Cuánto de bosque y cuánto de mar hay en tus olas ?
Es como una ofrenda que le hago al mar con lo que tengo en mi entorno, él se merece todos mis respetos y trato de representarlo en su mejor expresión. Muchas veces la gente ni se imagina todo lo que le debemos a él, empezando por nuestra propia vida. Los bosque no se hubiesen desarrollado sin la presencia del agua o sea que tienen mucho más de mar que de bosques. Se pueden hacer con distintas maderas pero las olas son únicas.
¿Son olas uruguayas ?
Son olas charrúas y como su nombre lo dice son olas de la barra. Nunca había reparado en su aspecto hasta que comencé a desarrollar la idea. Pasé mucho tiempo fotografiando y estudiando cada sección para trasladarla a la madera.
Muchas veces la gente ni se imagina todo lo que le debemos a el mar, empezando por nuestra propia vida.
Hemos visto algún otro artista haciendo olas de madera ¿qué destacarías de las tuyas?
Trato de trasladar el mayor realismo posible en cuanto al elemento agua, en las olas de mayor tamaño puedo hasta representar la espuma en el momento que el labio impacta con la zona baja. En cuanto a la madera, utilizo madera con mucha vetas y en lo posible trato de jugar con eso orientando las vetas siguiendo un patrón. Las vetas son la voz de la madera, te dicen que tan viejo es ese árbol entre otras cosas.


¿Cómo es el proceso de creación de una de tus piezas ?
Comienza con el cepillado de la madera, luego le doy forma a cada una de sus secciones. Sigue una etapa de desbaste para unificar las piezas. Continúa el pulido con diferentes granos para dar la forma final. Por último la terminación donde se utilizan distintos componentes para darle una suavidad y brillo característicos.
Todas y cada una de las olas que salen del taller son especiales, cómo te decía anteriormente, son como mis hijos no hay un hijo mejor que el otro todos son queridos de igual forma.
¿Qué maderas usas? ¿Porqué?
Uso dos tipos de madera; por un lado Pinotea que viene de Canadá y por otro Lapacho que viene de Bolivia. Uso esa madera porque es la que más se aplica a la idea que tenía y el lapacho lo uso como contraste en color y para la terminación de cada pieza.
Si tuvieras que hacer una ola especial ¿usarías algún otro tipo de madera? ¿Cuál sería?
Todas y cada una de las olas que salen del taller son especiales, cómo te decía anteriormente, son como mis hijos no hay un hijo mejor que el otro todos son queridos de igual forma.

Si la gente quiere alguna de tus olas ¿dónde puede ubicarte?
Por el momento me ubican en mi celular 099956451, estoy en vías de concretar puntos de venta para una mejor difusión del producto en vista de la gran aceptación que ha tenido.
MORESURF y ¿ menos qué?
Menos EGO.
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Fue un placer poder estar junto a Nelson en su taller y apreciar en detalle estas increíbles piezas. Muchísimas gracias Nelson por abrirnos las puertas de tu casa. Las fotos fueron hechas por Nicolás Albano y tienen todos los derechos reservados.
Siempre hay surf en moresurf !